miércoles, 17 de mayo de 2017

SANTA RAFAELA MARÍA DEL SAGRADO CORAZÓN

Fiesta: 18 de mayo




Santa Rafaela nació en Pedro Abad, Córdoba (España), en 1850. A la edad de 15 años, enamorada de Jesús, hizo voto de castidad perpetua, e intensificó su piedad y obras de caridad. 
Años más tarde, Rafaela y su hermana Dolores fundaron el Instituto de Adoradoras del Santísimo Sacramento e Hijas de María Inmaculada. Se trasladaron a Madrid, y allí se les concedió la aprobación diocesana. En 1887 el Papa León XIII aprobó la Congregación pero con el nombre de “Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús”. 
Pronto se multiplicaron las fundaciones de nuevas casas: obras de apostolado y adoración reparadora. En la base de todo estaba la altísima y continua oración, que la M. Rafaela vivía e infundía en sus hijas, y sus heroicas virtudes, sobre todo la profundísima humildad, tanto que alguien llamó a la Madre "la humildad hecha carne". 
Sin embargo, surgieron pronto las desconfianzas, las incomprensiones, el arrinconamiento, el largo y absoluto olvido; graves dificultades que surgieron en el gobierno, la movieron a renunciar a favor de su hermana Dolores. Durante 30 años, a pesar de haber sido fundadora, permaneció en el aislamiento, realizando duros trabajos y sufriendo pacientemente terribles humillaciones. 
El Año Santo 1925 falleció, en 1952 fue beatificada y el 23 de enero de 1977 la canonizaron.

miércoles, 10 de mayo de 2017

SAN ISIDRO LABRADOR

Fiesta: 15 de mayo




Isidro vivó en Madrid, España, se cree que en el siglo XI. Era un labrador muy pobre, no cultivaba su prado, ni su viña; sino que cultivaba el campo de Juan de Vargas. Aunque existe una tradición que narra prodigiosos milagros realizados por Isidro durante su vida, sorprende que en realidad la santidad de este hombre no es por haber hecho cosas extraordinarias, sino simplemente por su piedad y por haber trabajado sacrificadamente cada día de manera honesta para llevar el pan a su familia. Isidro fue una persona completamente piadosa, amaba y cuidaba la naturaleza y los animales, no sabía leer ni escribir pero era capaz de contemplar a Dios en la belleza de la naturaleza que su trabajo en el campo le ofrecía, y de rezar cada día agradeciendo a Dios por tantos dones y alabándolo con palabras que surgen de un corazón completamente sencillo. Todas las mañanas asistía la misa antes de ir a su trabajo, así santificaba su jornada. 
Se dice que los ángeles labraban el campo mientras él oraba, o cuando llegaba tarde por asistir a la Iglesia.
Por todas las virtudes que escondidamente supo cultivar en lo pequeño de la vida cotidiana el pueblo español le ha dado el nombre de patrón de la ciudad de Madrid. Por su amor y dedicación al trabajo agrícola es el patrono de los trabajadores del campo. Su esposa “santa María de la Cabeza”, también fue proclamada santa.

viernes, 5 de mayo de 2017

NUESTRA SEÑORA DE LOS DESAMPARADOS

Fiesta: segundo domingo de mayo (también se la celebra el 8 de mayo)




La historia de esta advocación se remonta al año 1409. En Valencia, España, una mañana de ese año, un fraile mercedario se dirigía a la catedral para la misa. En el camino vio a un grupo de muchachos maltratando a un enfermo mental que vivía en la calle. Esto lo impactó mucho y enseguida fue en ayuda del pobre hombre.
Quedó tan impactado por ese hecho que cambió por completo lo que iba a decir en la homilía de la misa. Habló sobre una llamada a la caridad hacia los inocentes y desamparados abandonados en las calles, presos de abusos y maltratos. Sus palabras no cayeron en el vacío, ya que un hombre tomó la decisión de construir un hospital para los enfermos mentales y para todos los abandonados, para que tuvieran allí asistencia gratuita. Así mucha gente se sumó al proyecto, formaron una cofradía, y juntaban dinero y recursos para mantener la obra. En el hospital se atendía a los dementes, a los náufragos, a las prostitutas, y también se ayudaba a los condenados a muerte.
En ese contexto, se vio la necesidad de proporcionar una imagen de la Virgen para representar el patrocinio sobre los dementes del Hospital y la piadosa Cofradía. Por decreto del Rey Fernando el Católico firmado en Barcelona el 3 de junio de 1493, la advocación recibió el título de Nuestra Señora de los Inocentes y de los Desamparados.
Tres peregrinos jóvenes se ofrecieron como escultores para tallar la imagen de esta nueva advocación. Al cabo de tres días, la cofradía encontró la imagen terminada, pero desaparecidos los tres peregrinos. Lo que dio origen a la leyenda de que fue tallada por ángeles.
Pronto la imagen alcanzó tanta devoción que en 1652 construyeron una basílica para su veneración.