miércoles, 11 de abril de 2018

BEATA MARÍA ANA DE JESÚS NAVARRO

Fiesta: 17 de abril





María Ana de Jesús Navarro, también conocida como Mariana, nació en Madrid en 1565 en una familia noble. Por su gran deseo de ser religiosa, siendo joven hizo un voto perpetuo de virginidad pero su padre no lo aprobó porque ya la había comprometido con un joven de una acomodada familia. María Ana decidió cortarse el pelo para hacer que el pretendiente la rechazara. Eso enfureció a su padre y a su madrastra por lo que la golpearon y la insultaron. Desde entonces María Ana vivió atormentada. En 1598 dejó la casa de sus padres y emprendió su camino vocacional con la ayuda del fundador de los Mercedarios Descalzos, Fray Juan Bautista. Junto a la ermita de Santa Bárbara, Mariana se estableció en una pobrísima celda en la que se dedicó por años a la oración, la penitencia y ayudar a los necesitados. Más adelante fue recibida en la tercera Orden de la Merced y recibió el hábito de terciaria. En 1614 hizo la profesión. Fue mística, tuvo momentos de éxtasis y visiones que rápidamente fueron conocidas en Madrid, pero ella siempre rechazó todo halago y protagonismo. Sus superiores y las autoridades eclesiásticas le mandaron escribir todo lo que vivía en estos episodios. En sus momentos de éxtasis compartía los sufrimientos de la Pasión de Cristo, y se dice que el mismo Jesús le colocó una corona de espinas. También se dice que solía hablar con la Virgen María sobre los grandes misterios de la fe cristiana. Por este tipo de sucesos y por su caridad con los desfavorecidos la apodaron “Tesoro de la ciudad”, “Estrella de Madrid” y “Beata del pueblo”. El 17 de abril de 1624, a los 59 años de edad, Mariana de Jesús partió a la Casa del Padre en el convento mercedario de Santa Bárbara, a consecuencia de una enfermedad pulmonar.

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